Leyenda de los managuas y arbolarios




(Texto tomado de “Mitología de Cuzcatlán/Cómo cantan allá”, de Miguel Ángel Espino, Editorial CONCULTURA,1996)

(Ilustración de "Tradición Oral de El Salvador/coordinador Gloria Aracely de Gutierrez")

Eran los genios de las tempestades. Ladrones de los lagos hace poco tiempo aún que cometían sus fechorías.

Una vez traían robada una laguna en un cascarón de huevo, de quien sabe donde y al pasar por el volcán Tecapa se les cayó, de lado, motivo por el cual esa laguna está inclinada. Otra vez intentaron sin éxito robarse el lago de Güija.

Era de verlos, cuando la tormenta venía bramando, despedir chispas de sus ojos barcinos.Eran mujeres malas y dejaban la destrucción por donde pasaban.

Si en las tardes borrascosa se oía un ruido sordo, era que venían montados sobre palos secos, cuiquitos y terribles. Caían sobre las milpas y las tronchaban. Se hacían lagartijas o culebras y mordían a los curiosos que los veían.

Aqui pongo estos otros relatos pues arbolarios y managuas vienen a ser lo mismo lo que pasa es que se les conoce con nombres diferentes en cada zona del país.

Las Managuas(Tomado de “Tradición Oral de El Salvador/coordinador Gloria Aracely de Gutierrez”)

1º relato.En la época pasada se decía que habían casos en que aparecian managuas en las puntas de la tormenta.
Las managuas son unas…unas muchachas muy hermosas, blancas, pero muy…sencillas.
Éstas, la tormenta las baja y se levantan nuevamente al lugar donde vinieron(por medio de los rayos, que las liberan).

Informante:Joaquín Martínez, Santiago Nonualco, La Paz, 1983.

2º relato.
Pues mi abuela me contaba que las managuas caían, y la gente hacía espuma de jabón en una olla y que ahí las encumbraban para ir a hacer destrozos de milpas, a hacer grandes ruinas.
Venían esos grandes huracanes fuertes y hacían quebrazones de milpas y decía ella que eran las managuas. Pero hubo entonces una persona que sabía a saber que, y que esta dijo ¡ah no!, hoy las voy a fregar, hoy a esta managua que viene la voy a hacer que caiga, y la hizo que cayera en tierra, y cayó la muchacha jovencita-dicen-¡desnudita!, ¡desnudita! que después no hallaba como irse y le lloraba al señor:-¡Déjame ir, déjame ir! y ¡déjame ir!-.

Informante: Luz Grande de Ramirez, Panchimalco, San salvador, 1982.

—————————————————————————————————-
Según los textos de María de Baratta: El mito de los managuas también tiene que ver con los aguaceros torrenciales, las inundaciones, los remolinos, las erupciones de los volcanes, las nubes de chapulín, los cuales son atribuidos al genio del mal de la naturaleza.

Los Mayas y los Kekchí llamaban a este genio: “Mam” y los indígenas pipiles lo nombraban “Man-Agua”. Los pipiles creían que no era sólo uno si no que se multiplicaba para hacer más daño. Los describen como viejos enanos,cabezones y carones.

El espirítu “Mam” o “Managua” con la vejez representa el final del año y hace diabluras en los cinco días aciagos. Mientras que el dios “Cerro-valle”, es joven y hermoso: el año nuevo que comienza con la formación del grano.


No hay comentarios.

Gracias por comentar :). Los comentarios serán aprobados por la administradora antes de ser publicados.